• sexshopafrodita

Relatos eróticos: Mi primera penetración doble

Todo inicia con una buena presentación. Mi nombre es Gabriela, mi baja estatura me otorga un grado angelical, pero realmente mi coño siempre está tan caliente como en el infierno. Mis tetas podrían ser tu delirio, pezones rosados, duros, ansiosos de conocer y experimentar sensaciones, pero sin duda te encantará correrte sobre mi rico culo, apretadito y divino. Me encanta conocer mi cuerpo y me ingenio nuevas formas de masturbarme siempre, adoro ser una puta, entre más sucio más disfrutas.

Todas por primera vez tememos (y de una manera terrible) a lo que por hoy puedo describir como el dolor más placentero que he sentido en toda mi vida. Que delicia esa sensación de cosquilleo, punzón, palpitación, tu cabeza y cuerpo explotan de placer al percibir tantos estímulos llenos de lujuria y desenfreno.

Me encanta el sexo, que mi vagina se corra una y otra vez, que, dato curioso, es tan estrecha y caliente que te hace venir demasiado rico. Que rico cuando me la chupan, me besan y muerden la entre pierna y pasa su lengüita por mi coño bien mojado (como lo tengo justo ahora), gritar de placer es un de mis hobbies, y soy eternamente fan de los que lo pueden lograr.

Salía con un chico, el cual amaba el sexo tanto como yo, y siempre estaba bien cachondo para cuando yo quería (siempre). Me invitó a su departamento, donde su mejor amigo y el estaban estudiando para parciales. Debo admitir, que su amigo esta buenísimo y de notar lo que se le marcaba en el pantalón (una verga bien dura y venosita) , ya me ponía bien sucia la mente.

Siempre bien putita y caliente, tenía muchísimas ganas de que me lo metieran hasta el fondo, le comento bajito a mi chico, en un modo bien zorra, que quería sexo rico y sucio.

El sonriéndome, me miró mis tetas que le generaban un gran morbo y mis pezones que se marcaban en mi blusa y frente a su amigo, me bajó la blusa de tiros que llevaba, y dejo al descubierto mis tetas y me dijo ¿Y si disfrutamos los tres?

Quedé anonadada, nunca había tenido un trio, ni pensado, soy muy posesiva cuando de sexo se trata, hasta ese día. El comenzó a besar mi cuello, bajando lentamente hasta mis tetas, chupándome los pezones y lamiéndolos rapidito con la puntica de la lengua.

-¡¡Ay que rico papi ahh!

Su amigo no tardo en unirse y comenzó a tocarme la otra teta, primero con timidez, le comenté:

-Si vas a comerme como un virgen mejor te quedas mirando.

Esto en su mente presiono el botón de la lujuria y empezó a chupar mis tetas como si fuésemos cogido toda la vida.

Me chupaban, me lamia, me mordían y yo estaba tan ida, que mi zorra interna brillaba de felicidad.

Uno de ellos mordía mis pezones mientras el otro me iba quitando la ropa, y ellos se despojaron de la suya. Luego me dijeron:

-Gaby, hoy vas en cuatro.

Me pusieron de perrito mientras uno me comía la vagina por detrás, y yo me gozaba ese pene venosito y grueso que sabía que su amigo tenía. Ojo de puta no se equivoca.

-Ay si perrita, mámamelo bien, déjalo bien mojadito. ¡¡Ahhh!!

Mientras mi chico me chupaba bien rico el clítoris, me masajeaba el culo y yo estaba extasiada. Esa ricura me hacia ser más zorra y seguir haciendo el oral mucho más sucio.

Chupaba sus bolas y me encantaba, mi coño exclamaba a gritos que metieran su verga, y así fue, por partida doble.

Pasaba el pene por mis pezones y lo golpeaba contra mi lengua, quería hacerle una rica paja con mis tetas, pero ellos tenían otro plan.

Mi chico me rozaba con su verga rica los labios de mi vagina y yo enloquecí.

-¡¡Métemela papi, te quiero adentro que rico!!

Veía como sonreía y me encantaba.

-¿Así que lo quieres completo, putita?

Y me embistió, lento rico y hasta el fondo. Su amigo, entró por mi vagina de manera simultánea. Estaba tan mojada que no podía creerlo. Mis fluidos corrían por mi entre pierna a chorros, mi coño palpitaba, sentía dolor y placer, mi cuerpo estaba extasiado.

Mi chico me nalgueaba mientras entraba y salía. Mientras su amigo me chupaba las tetas bien rico y también estaba dentro. ¡¡Que delicia!! el amigo salió de mi vagina y puso su rica verga en mi boca. Su sabor era extraordinario, sexo, morbo, lívido.

Mi chico me escupió el culo y yo gemí de lo rico que se sintió, metió un dedo luego dos y cuando quise darme cuenta tenía tres dedos en mi culo que ya me tenía loca de placer, mi chico era hábil y entendió que ya estaba lista, metió su rica verga en mi culo, el roce de su verga me volvió loca mientras su amigo seguía disfrutando del oral que le estaba dando, subía y bajaba con su verga en mi boca completa y de repente, su tibia y rica lechita lleno mi boca, casi al mismo tiempo que mi culo también se llenaba de leche, al mismo tiempo mi coño explotaba con un rico orgasmo que dejó mis piernas temblando de placer.

Les confieso que fue una experiencia deliciosa, que ansío repetir, pero ¿con una chica quizás? ¿Qué me dicen ustedes?


Gabrielle


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